Del 11 vs. 11 al 6 vs. 6

Gastón Fernández, más conocido como “El Pampa”, nos recibió en el Cenard luego de una intensa mañana de entrenamiento. El ex arquero y hoy central titular de River Plate contó cómo fueron sus inicios en el Vóley y su decisión de dejar el fútbol. Hizo un recorrido por sus títulos obtenidos y mencionó cuales son sus objetivos pendientes en esta inesperada carrera que fue formando.

-¿Cómo fue que de ser arquero de fútbol pasaste a ser jugador de vóley? -Toda mi vida jugué al fútbol en Club Atlético Pampero, en Guatraché, La Pampa, de donde soy yo. Era arquero y desde los 15 años atajaba en primera. Tenía muchos amigos, algunos jugaban al fútbol y otros al Vóley. En 2010 los convocaron a la Selección pampeana de Vóley en Santa Rosa y al profesor lo tenía yo también en el colegio, entonces me pregunto si quería acompañarlos y ver el entrenamiento. Después de eso me invitaron a jugar y a unirme a este deporte, yo respondí que lo iba a pensar porque tiraba más para el lado del fútbol. Después de unos días me empecé a enganchar y arranqué a entrenar, desde el principio fui central. Al tiempo me llegó un mail de la Selección Argentina, una convocatoria de captación de talentos que iban recorriendo las provincias buscando chicos para después llevarlos a Buenos Aires. Lo hablé con mis papás y el entrenador y vinimos a Capital a probar. Así me fue gustando cada vez más, fui aprendiendo el Vóley en la Selección. Fui un caso especial, porque todo chico aprende en un club y después pasa a la Selección, lo mío fue al revés. Viajaba una vez por mes a concentrar, a su vez estudiaba y entrenaba como arquero en mi ciudad, que después lo tuve que dar de baja porque era imposible hacer las dos cosas. A los 17 me llamó Club Ciudad de Buenos Aires y me vine a vivir a Capital.
-¿Cómo vivieron tus papás este cambio? ¿Les afectó tu decisión de irte de tu pueblo siendo tan chico? -Fue un proceso muy duro porque mi familia si bien me bancaba, no le gustaba el hecho de que me fuera de casa siendo tan chico y una ciudad tan grande. Pero algo similar había pasado cuando yo tenía 12 años, me habían llamado a pruebas de arquero de Tigre y Racing, pero no me dejaron. Finalmente me dejaron venir, me apoyaron en la decisión porque era lo que yo quería y me respetaron. Como todas las decisiones que yo tome, ellos van a estar siempre. Una vez instalado, compartía departamento con compañeros del club en la misma situación que yo y eso facilito llevar el día a día, ya que el primer año fue difícil.
-Este es tu tercer año en River, ¿crees que el club te ayudó a crecer para poder alcanzar tu máximo nivel? -Por supuesto, en todos los clubes que estuve y en la Selección, siempre me brindaron la ayuda para crecer y ser mejor. Cuando me llamó River estuvo muy bueno porque es un club grande y me parecía una buena oportunidad. Sentía mucha alegría y una mezcla de sentimientos, obviamente no lo dude.
-Hicieron una buena participación en la Liga A1, y ahora vienen con una buena racha en el Torneo Metropolitano, ¿Cuál es el objetivo del equipo y que sensaciones tenés? -Con respecto a la Liga A1 tuvimos baches, podríamos haber estado mejor pero éramos un equipo joven, eran la mayoría juveniles y solo cinco mayores. Al principio arrancamos muy bien y después fuimos aflojando el nivel. Sin embargo nos sirvió mucho para aprender, mas que nada a los más chicos, porque fueron adquiriendo experiencia. En cuanto al Metropolitano por ahora venimos primeros y espero que siga siendo así, estamos haciendo un buen torneo. Si bien hay algunos jugadores que no podemos entrenar día a día con los chicos por estar con la Selección, vamos y jugamos dando lo mejor de cada uno, para que River siga en lo más alto, porque es donde debe estar.
-A nivel personal, ¿cuál es tu objetivo para todas las competiciones que te esperan este año? -Mi objetivo es hacer un buen papel en el Metropolitano, llegar a la final estaría muy bueno. Más adelante se verá, pero la idea es llegar a Play-Off y seguir avanzando. Con respecto a la Selección, espero poder estar en todos los torneos que tengo posibilidad de jugar. Por ejemplo en junio la Copa Panamericana, Julio-Agosto los Juegos Panamericanos. Apunto a estas competencias, por eso me entreno día a día y dejo lo mejor de mí para defender la camiseta de mi país, como lo vengo haciendo desde que arranqué con este deporte.
-Siempre te vimos con el número 11 en la espalda, ¿Tiene algún significado especial? -Cuando empecé a interiorizarme y descubrir este deporte, observaba mucho a los jugadores de mayor jerarquía tanto en Argentina como en el resto del mundo, más que nada los de mi posición. Esto me ayudaba a mejorar mi juego y a través de la técnica de estos deportistas, podía perfeccionarme. Después de un tiempo me empecé a identificar deportivamente con Sebastián Solé, actual central de la Selección Mayor, quien usa el número 11 en su camiseta y por eso elegí esa cifra para que me identifique.
-Tenés solo 23 años y ya ganaste muchas cosas, sobre todo el título más importante, que es el Campeonato del Mundo, ¿te queda algo pendiente? -Gané muchas cosas con mi corta edad de carrera y la verdad que nunca me lo hubiese imaginado. En 2017 gané la Copa Panamericana Sub 23, el mismo año ganamos el Campeonato del Mundo, que fue la primera vez en la historia del Vóley argentino que se obtuvo ese titulo, En esa competencia me tocó ser el capitán y por eso fue muy emotivo, tuvo un significado inexplicable. El año pasado también ganamos los Juegos Odesur y meses después la Copa Panamericana, pero esta vez con la categoría mayor. A nivel Selección lo que me queda pendiente y lo que me encantaría jugar es un Juego Olímpico, es lo único que me falta. Por otro lado, si se da la posibilidad de irme a jugar al exterior. Hoy en día una de las trabas es que me faltan dos años para recibirme de Profesor de Educación Física y creo que lo mejor es apostarle a la carrera para después poder irme tranquilo a un club de afuera. Mientras tanto esperar y analizar las ofertas que llegan acá en Argentina y ver cual es la mejor. Camila Maldonado.




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